El desarrollo las nuevas tecnologías y su aplicación a los medios tradicionales demanda una formación específica de los profesionales del periodismo de hoy y del futuro. Pero más en aquellos que desean dedicarse al periodismo especializado, el cual no están nuevo porque este se remonta para unos al siglo XVI para otros a la década de los 70´s del siglo pasado.
Durante estos años, el periodismo se plantea nuevas ofertas basadas casi siempre en aspectos formales o tecnológicos, sin profundizar en los modos profesionales y en los contenidos especializados.
Pero en palabras de Fernández y Esteve citan que especializarse significa renunciar a lo general para dedicarse a lo particular. La especialización, en su aspecto más amplio, es objeto, de posiciones distintas y, en algunos casos. Mientras un sector considera positiva esta parcelación de los conocimientos, otros ven la especialización como una limitación del saber humano.
Así, Fernández y Esteve mencionan a Ortega y Gasset, filósofo que señalaba que el espacialismo, que hace posible el progreso de la ciencia experimental durante más de un siglo, se aproxima a una etapa en que no podrá avanzar por sí mismo si no se encarga una generación mejor de construirle un nuevo asador más poderoso.
Por su parte Friedmann entiende que la especialización presenta indudables ventajas y corresponde a una evaluación que sería absurdo negar y querer invertir totalmente. Sólo algunos teóricos alejados de la realidad pueden pensar en ello.
Asimismo, Luis Borobio delimita su particular concepto de especialización al decir: “La especialización fecunda es la que integra el máximo volumen de conocimientos en una idea ordenadora".
Luego de mostrar estas definiciones es preciso enfatizar que la especialización periodística surge como una exigencia de la propia audiencia cada vez más sectorizada y como una necesidad de los propios medios por alcanzar una mayor calidad informativa y una mayor profundización en los contenidos.
Se trata de lograr una prensa en profundidad. Aquí cabe aclarar que existe periodismo especializado y prensa especializada, el primero se definió, la segunda no pero debe entenderse a ese infinito número de publicaciones que vemos cuando nos paramos frente a un kiosco de revistas esa es la prueba más fehaciente de lo aquí se menciona.
En consecuencia, la especialización en el periodismo, como indica Consuelo López Vila, al igual que en cualquier otra actividad, es consecuencia de un incremento del nivel de conocimiento necesario para realizar una determinada tarea.
Frente a los cambios generados en el entorno del periodismo y las nuevas tecnologías disponibles, en su aplicación y en los beneficios que éstas aportan a los procesos de información se hace necesaria una preparación específica de los periodistas.
Es preciso aclarar que Internet exige conocer y dominar nuevas tareas, hasta tal punto que se configura un nuevo perfil periodístico. Requiere de un profesional versátil y preparado en un campo multidisciplinar tanto para desarrollar su actividad con autonomía como para integrarse rapidez en el equipo de trabajo, que desarrolle un proyecto digital, por citar algunos.
El periodismo y las nuevas tecnologías obligan al periodista a aprender y poner en práctica tareas, herramientas y conocimientos pertenecientes a los distintos ámbitos de la profesión periodística en Internet, es decir, obtener una visión crítica del estado de la cuestión y dominar todas aquellas nuevas habilidades que un periodista necesita para desarrollar su trabajo con rapidez, eficacia y buen oficio.
Y como de oficio se trata, el periodismo especializado en nuevas tecnologías exige que los profesionales aprendan a elaborar noticias multimedia, uso extensivo del ordenador, las telecomunicaciones y las nuevas tecnologías como: Internet, video, CD-ROM y otros periféricos, así mismo de integrar a su quehacer diario el uso de herramientas a fin de que desarrolle habilidades para el correo interno y externo, salas de reuniones, videoconferencias y el Chat.
Las distintas especialidades del periodismo responden a la urgencia que tienen los lectores, los radioyentes y los telespectadores de asimilar los cambios culturales, científicos, económicos, sociales y políticos que trae el siglo XXI. Se encuentran en todos los medios, pero el sector estrella de la especialización es Internet.
Es un tópico decir que Internet es el futuro. En verdad, creo que ya es el presente. Con Internet, son tantas las posibilidades de acceso a información documentada y a fuentes especializadas -acceso directo y gratuito- que el periodismo especializado y el periodismo de investigación se va a enfocar por ahí. Pero, hasta ahora los países en vías de desarrollo todavía van a tardar algunos años a poder utilizar esta nueva herramienta de manera habitual y cotidiana señala Josep María Blanco.
El periodista al usar Internet debe tener la capacidad de recopilar, analizar y procesar la información, con el fin de transmitirla a los lectores bajo la categoría de “Información con valor de uso”, es decir, que no sea un dato más que ya se conoce o que ya recibió por otro medio.
Producir para Internet se precisa del conocimiento y uso de tecnologías específicas. Herramientas de diseño, uso de programas de composición y edición multimedia, completan el abanico de capacidades con las que un periodista concebirá la Red como un medio natural para desarrollar su trabajo.
Para lograr lo anterior es necesario el empleo de diversas técnicas de investigación y el cruce de información es la mejor fórmula de erosionar el monopolio de la información. Entre las técnicas empleadas se encuentra el análisis de contenido. El análisis económico, como es saber interpretar los datos fríos de la balanza de pagos, los estados financieros de las empresas entre otros más, para ello los periodistas deben ser especializados, además, a través de Internet pueden llegar a la información que los funcionarios públicos buscan ocultar. Otras técnicas empleadas para analizar la información son mediante el uso de hojas de cálculo, administradores de bases de datos o fuentes electrónicas.
En esta era de la abundancia de la información el periodista debe ser un experto piloto y guía informativo si no quiere ser irrelevante. Es necesario conocer las rutas y los mapas de la información mejor que los lectores para orientarlos y guiarlos hacia el conocimiento. Esa es la base de las teorías de la gestión del conocimiento y uno de los pilares de la supervivencia del periodismo en la era del ciberespacio.
Hacer uso de manera óptima de las bases de datos disponibles en la red y cruzar los datos obtenidos, de tal manera que se obtiene información secundaria, donde la mayoría de las veces se transforman en inesperados golpes noticiosos, a medida que la información se traslada del papel al formato electrónico, los computadores se convierten en algo más que máquinas de escribir sofisticadas. Cambian su forma de recoger y analizar información. En ciertos casos son indispensables para obtener una información.
domingo, 1 de junio de 2008
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